Del 17 al 20 de noviembre, asistí en Roma a las Jornadas que se desarrollaron, en el Nueva Aula del Sínodo de la Ciudad del Vaticano, organizadas por el Consejo Pontificio para los Agentes Sanitarios, sobre el tema “Hacia una asistencia equitativa y humana a la luz de la Encíclica Caritas in veritate”, que afrontaron la cuestión actual de la igualdad de acceso a los servicios sanitarios básicos, no sólo en general, sino en sintonía con la dignidad del hombre y su vocación.
A la luz de esto, bajo la Presidencia del Cardenal Zygmunt Zimowski, Presidente del Consejo Pontificio para los Agentes Sanitarios, una cincuentena de relevantes conferenciantes, entre los que se encontraban teólogos, científicos, políticos, diplomáticos, empresarios, también cristianos de base y profetas de nuestro tiempo, manifestaron la dificultad de conciliar el progreso económico, científico y técnico con la persistente disparidad de acceso a los servicios sanitarios de los países ricos y de los países pobres. Además, y asimismo en todos los países ricos existen marcadas diferencias en el acceso a los cuidados sanitarios. Muchos pueblos no tienen opción a los medicamentos y a las tecnologías “salvavidas” debido a los costos inaccesibles o a las escasas infraestructuras sanitarias existentes en sus naciones de origen.