Apostolado Castrense
1. El «Apostolado Seglar Castrense»
Para coordinar y encauzar el potencial apostólico de un gran número de laicos comprometidos, miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad del Estado, se constituyó en el Arzobispado Castrense, como sociedad de vida apostólica seglar, el «Apostolado Seglar Castrense».
Esta asociación viene actuando en la pastoral castrense desde hace años, vinculada muy estrechamente con el Arzobispado y en fuerte comunión con el Arzobispo.
A partir de su Consejo Central, con sede en el mismo edificio del Arzobispado, en donde cuenta con despachos y salones apropiados, mantienen sus miembros, mayoritariamente militares, la noble pretensión de estar presentes por toda la geografía nacional, aunque de hecho se encuentran ubicados en su mayor parte en Madrid y en algunas pocas ciudades más.
Participa muy activamente con la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida, de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar de la Conferencia Episcopal Española.
Mantiene también una estrecha relación con el «Apostolado Militar Internacional» (AMI), con el que colabora en la organización de actos a celebrar en territorio nacional y de forma representativa en los celebrados en el extranjero. A través de este Apostolado está presente en la «Conferencia de Organizaciones Internacionales Católicas» (OIC). Reúne a comunidades y asociaciones de militares católicos, que trabajan en favor del Decreto conciliar sobre el apostolado laical dentro de sus respectivos países y Fuerzas Armadas.
En el año 2000 el AMI celebró en Roma su Asamblea General, coincidiendo con la peregrinación internacional de las Fuerzas Armada, precisamente en el día dedicado para ellas en el Jubileo del Año Santo.
En estos últimos años su labor apostólica ha estado centrada en los siguientes objetivos:
– Colaborar con los capellanes en todas sus acciones litúrgicas y pastorales.
– Fomentar y cultivar la vida espiritual entre los militares y sus familias con la creación de grupos de oración, de contemplación y de formación de adultos.
– Ayudar espiritual y humanamente a los enfermos y ancianos mediante visitas a hospitales y geriátricos, acompañándoles y solucionando los problemas de todo tipo que estén a su alcance.
– Colaborar, a petición de los capellanes, en un buen número de convivencias de formación espiritual y humana para jóvenes soldados y para alumnos futuros oficiales o suboficiales de los ejércitos. Estas convivencias, conocidas como "Acampadas", vienen a ser una adaptación de los «Cursillos de Cristiandad» a las nuevas circunstancias en que viven estos jóvenes militares.
– En respuesta a las peticiones o referencias del Arzobispado, realizar seminarios de estudio y reflexión sobre temas concretos de actualidad referentes sobre todo a la presencia religiosa en el ámbito castrense.
– Servir de enlace en ocasiones con los mandos militares para solucionar los problemas que, a veces, se le plantean al servicio religioso.
La actividad propia del «Apostolado Castrense» está así orientada hacia el campo de la espiritualidad, de la formación y de la asistencia social-caritativa, que realizan a través de:
– Apoyo al Arzobispado Castrense, a las iniciativas que la diócesis castrense presenta, como la preparación del Día de la Paz, del Día del Rezo del «Rosario en Cadena», las conferencias cuaresmales, ayuda a los niños de Bosnia, participación en las Jornadas de Vicarios Castrenses, etc.
– Las "Acampadas", desarrolladas en distintos lugares, cuenta con el promedio anual y de asistencia que a continuación se indica:
Año 1998: 13 acampadas; 343 asistentes
Año 1999: 17 acampadas; 634 asistentes
Año 2000: 10 acampadas; 437 asistentes
Año 2001: 10 acampadas; 483 asistentes
Año 2002: 07 acampadas; 353 asistentes
Año 2003: 03 acampadas; 168 asistentes
Año 2004: 03 acampadas; 169 asistentes
Año 2005: 04 acampadas; 136 asistentes
Año 2006: 05 acampadas; 217 asistentes
Año 2007: 04 acampadas; 178 asistentes
Año 2008: 01 acampadas; 045 asistentes
– Los grupos de oración, que teniendo como base la oración, hacen igualmente apostolado entre ellos y hacia el exterior, en número mayor de 10, compuesto entre 20 y 40 personas cada uno, al frente del cual, siempre que es posible, se encuentra un Consiliario, sacerdote castrense.
– La reunión semanal institucionalizada en la que resalta la celebración de la Santa Misa con la Adoración eucarística y la charla formativa.
– Las Jornadas de Oración y Reflexión, normalmente organizadas como preparación del Adviento y de la Cuaresma, verdadero encuentro fraternal de los miembros del Apostolado.
– Los grupos de visita y acompañamiento a enfermos e impedidos, con turnos de visitas periódicos a geriátricos militares y hogares.
– La organización de cursillos prematrimoniales con periodicidad bimestral. Cada semana se desarrollan uno o dos temas, de acuerdo con el calendario concreto del mes, entre los siguientes:
– Canto al Amor
– Psicología hombre-mujer
– El matrimonio: Sacramento y rito
– Paternidad responsable
– Espiritualidad matrimonial
– La realización del «Camino de Santiago», por encargo expreso del Arzobispo. Cuenta con un equipo básico de unos 20 miembros que realizan, además, apoyos a peregrinaciones de soldados, puesto especialmente con motivo de la peregrinación del Santo Padre. Se han apoyado normalmente peregrinaciones de unidades militares. Incluso varias peregrinaciones se han organizado conjuntamente con el Apostolado Castrense alemán.
– Con ocasión de la peregrinación del «Camino de Santiago» se ha creado la «Orden de Peregrinos», que celebra una reunión anual y organiza una peregrinación internacional anual recorriendo los caminos de Europa, y en los años jubilares y algunos otros acabando en Santiago de Compostela.
– La acción cultural como instrumento de apostolado, que trata así de responder a los requerimientos del Magisterio en relación al fomento de la cultura por parte de los laicos como medio de educar al hombre de forma integral.
Se dirige a todos los componentes de las Fuerzas Armadas, en cualquier situación administrativa, abordando temas sobre el estudio de la persona en cuanto a su dignidad y libertad, así como su responsabilidad dentro de la Iglesia, de la familia y de la sociedad.
Los centros de carácter cultural o deportivo de carácter militar son aprovechados para organizar ciclos o seminarios que respondan al objetivo que persigue la acción cultural desarrollada por el Apostolado. En el momento presente se desarrollan anualmente dos actividades:
– Ciclo de conferencias sobre el tema de las «Jornadas de la Paz», desde las perspectivas jurídica, militar y religiosa.
– Seminarios presentados como foros de pensamiento, desde la óptica de la moral católica, sobre temas de actualidad e importancia especial para las Fuerzas Armadas hoy.
Tanto las conferencias como los seminarios se publican y difunden entre los miembros del Apostolado, los capellanes castrenses y mandos de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil.
En conjunto, el «Apostolado Seglar Castrense» está llevando a cabo una tarea digna y eficaz, que merece ser reconocida y apreciada como de hecho sucede por parte de los demás componentes del Arzobispado Castrense y del propio Arzobispo.
No obstante, con vistas al próximo futuro, la permanencia de este apostolado seglar castrense y el mantenimiento de sus actividades van a necesitar de un gran apoyo por parte de este Arzobispado, dada la edad de la mayoría de sus componentes y la escasa presencia de jóvenes en ella no garantizan su continuidad y por tanto su futuro.
2. Las Asociaciones de Damas
Vinculadas con el «Apostolado Castrense», las Asociaciones de Damas complementan, de alguna manera, la acción apostólica de éste en el ámbito femenino militar.
Agrupadas en torno al Santo Patrono del estamento militar, al que pertenecen o pertenecieron sus maridos, y del que reciben su nombre, mantienen una variada actividad apostólica, centrada en la acción espiritual, formativa y caritativa.
Para cumplir sus objetivos se reúnen una vez al mes para celebrar la Eucaristía y mantener un encuentro de fraternidad; organizan salidas anuales de subrayado religioso y cultural; y con ocasión de la celebración de la fiesta patronal se movilizan para:
– Organizar los Triduos o Novenarios preparativos.
– Cuidar la celebración religiosa del día.
– Prestan, asimismo, ayuda asistencial a los miembros de su correspondiente estamento que la necesiten.
El número de estas Asociaciones es muy elevado y están en proceso de lograr una cierta coordinación entre ellos a través de una Asociación central, con sede en el Arzobispado Castrense.
Por el hecho de que últimamente, por las reformas habidas, han desaparecido un buen número de unidades militares, el cometido de estas asociaciones se ha visto reducido. En razón de ello muchas de éstas llevan una vida mortecina y formalista. Pero también es cierto que, de forma muy selectiva, están revitalizándose un buen número de Asociaciones.



Apostolado Castrense
















