Arzobispado Castrense

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Inicio El Arzobispo Castrense Apuntes para la vida
Apuntes para la vida
escribirpluma.jpg

Seguir a Jesús en su Pasión

Toda la Cuaresma ha sido un camino hacia la Pascua. Durante este tiempo, en nuestras parroquias e instituciones católicas se han celebrado cultos extraordinarios, ejercicios espirituales, predicaciones, retiros, convivencias, viacrucis, etc. Todo ello ha ido encaminado al único fin importante: la conversión del corazón que se requiere para participar dignamente en los misterios centrales de nuestra fe, que son la pasión, muerte y resurrección del Hijo de Dios.

Repasemos brevemente lo que sucedió en aquella Semana de hace dos mil años, que cambió el rumbo de la historia, y que hoy da sentido a nuestras vidas, siendo lo único que justifica el rico caudal que va desde las expresiones de la religiosidad popular, las de nuestras parroquias y comunidades, como las austeras e íntimas celebraciones de la vida monacal.

Sucedió que hace más de dos mil años, Dios mostró su inmenso amor a la humanidad en la encarnación redentora de su Hijo Jesucristo. Él, siendo el Justo, cargó con nuestras e injusticias para rescatarnos del dominio del “misterio de la iniquidad”, que domina el corazón humano, lo hace infeliz y lo condena a la muerte eterna.

El poder del mal tuvo en la Pasión de Jesús de Nazaret un triple disfraz: cultural, político y religioso. Aunque Él, paso por este mundo “haciendo el bien”. Pese a ello, fue condenado al mayor suplicio de entonces: la muerte en Cruz.

Lo primero que se pudiera pensar es que la muerte de Jesús fue fruto de un mero conflicto religioso. Las autoridades religiosas lo tildaron de blasfemo, ya que se hizo “igual a Dios” y habló de “destruir el templo y edificarlo en tres días” (Mc 14,58-65) Para otro, sería como consecuencia de un problema político, porque se presentó como rey, afirmando que “para eso nació y para eso vino al mundo”(Jn 18,37). Los judíos aprovecharon esta afirmación para presionar a Pilatos: “Si no lo condenas no eres amigo del César” (Jn 19,12). No faltan quienes hablan de que en el fondo se trata de un cuestión cultural porque dio un sentido nuevo a la Ley: “Se dijo desde antiguo... Pero yo os digo...”(Mt 5,21ss.). Así, cambió la ley del talión por el amor a los enemigos (Mt 5,43).

La muchedumbre, que había escuchado sus enseñanzas y había visto tantos signos y milagros, actuó contradictoriamente, como siempre ocurre. Así, al inicio de su Semana decisiva, lo aclamaron en Jerusalén como Mesías-Rey para, días más tarde, a instancia de los poderosos, pedir vociferante su crucifixión. De manera que se pasó del “¡Hosanna al hijo de David!” (Mc 11,9) al “¡Crucifícalo, crucifícalo!” (Jn 19,6).

El círculo de los íntimos no fue menos que la muchedumbre. Sus discípulos y seguidores, miraron para otro lado y "lo abandonaron". Judas, con un beso lo traiciona y cuando recapacita no cree en la misericordia del Maestro y se autodestruye. El principal de ellos, Pedro, "lo negará" (Jn 18,25-27) antes unas mujeres y luego llorara su pecado. El mismo discípulo amado, en principio se escapa, más tarde recapacita y lo encontramos en el Calvario. Tres maneras distintas de reaccionar ante la verdad del pecado cometido.

El motivo principal de la Pasión de Cristo es únicamente el amor: “Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn 3,16). Sólo sencillos de corazón ven a Dios en el Crucificado. Ellos están representados en su Madre, en aquel grupo de mujeres que le acompañaba, en el joven discípulo Juan y algunos seguidores clandestinos como José de Arimatea y Nicodemo. Estos fueron los que tuvieron valor para estar a los pies de la cruz y dar la cara por él ante las autoridades para retirar el cadáver (Jn 19,25-27.38-42). ¡Pero no todo terminó ahí!

De pronto, cuando todo parecía acabado, el crucificado comenzó a ser confesado y reconocido como Kyrios, el Señor ¿Qué sucedió? Pues que, desde entonces, no podemos buscar “entre los muertos al que vive”(Lc 24,5). Con ello, la historia de Jesús no terminó, sino que perdura en la vida de su Iglesia. La multitud de aquella primera Semana Santa se multiplicó, y hoy pasa de los mil millones de hombres y mujeres que confiesan que Jesucristo es nuestro Salvador.

+ Juan del Rio Martín

Arzobispo Castrense de España 

 

   Mostrar # 
# Título del artículo Fecha Hits
1 El maestro Ávila y los medios de comunicación Jueves, 17 Mayo 2012 13
2 Seguir a Jesús en su Pasión Miércoles, 04 Abril 2012 188
3 Amar y respetar la vida Jueves, 22 Marzo 2012 104
4 La vigilancia del Espíritu Jueves, 08 Marzo 2012 110
5 Sinceridad de Corazón Jueves, 01 Marzo 2012 222
6 Cuaresma: tiempo de Dios, tiempo de los hombres Martes, 21 Febrero 2012 150
7 Humildad y felicidad humana Jueves, 16 Febrero 2012 201
8 La fe sanadora Jueves, 09 Febrero 2012 150
9 ¿Qué sería de nosotros sin la Vida Consagrada? Jueves, 02 Febrero 2012 123
10 Comunicar, es saber escuchar Jueves, 26 Enero 2012 172
11 Escenario migratorio y nueva evangelización Jueves, 19 Enero 2012 177
12 Una virtud silenciosa: la amabilidad Jueves, 12 Enero 2012 339
13 El éxodo de los sabios de oriente Jueves, 05 Enero 2012 239
14 El Papa, por la justicia y la paz Jueves, 29 Diciembre 2011 442
15 La Verdad de la Navidad Jueves, 22 Diciembre 2011 237
16 Recomenzar desde Dios Jueves, 15 Diciembre 2011 268
17 Religión y milicia Jueves, 08 Diciembre 2011 228
18 Nacidos para el cielo Jueves, 01 Diciembre 2011 236
19 Esperanza, a pesar de la crisis económica Jueves, 24 Noviembre 2011 303
20 El infierno y los infiernos Jueves, 17 Noviembre 2011 1062
 
Página 1 de 4

Día del Seminario 2012

CARTEL_copia1

Pulse para más información

Estadísticas

mod_vvisit_counterVisitas hoy82
mod_vvisit_counterAyer561
mod_vvisit_counterEsta semana2518
mod_vvisit_counterSemana pasada3845
mod_vvisit_counterEste mes9359
mod_vvisit_counterMes pasado16863
mod_vvisit_counterTotal de visitas657872

Usuarios en línea 12