Artículo extraído de ECCLESIA.ES
En virtud de las facultades concedidas por el sumo Pontífice Francisco, con un Decreto, fechado el 1 de mayo de 2013, memoria de San José Obrero, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, decreta que el «nombre de San José, Esposo de la Bienaventurada Virgen María, se añada de ahora en adelante en las Plegarias Eucarísticas II, III y IV de la tercera edición típica del Misal Romano, colocándose después del nombre de la Bienaventurada Virgen María».
San José – cabeza de la Familia del Señor – su cuidado paterno a Jesús y a la Madre de Dios; hombre Justo, Patrono celestial de toda la Iglesia… son algunas de las virtudes que destaca este Decreto, haciendo hincapié en la devoción que en todo el mundo se le dedica, confirmada por el Santo Padre Francisco, «considerando la plenitud de la comunión de los santos que, habiendo peregrinado un tiempo a nuestro lado, en el mundo, nos conducen a Cristo y nos unen a Él».





El Sábado día 15, bajo un sol radiante, tuvo lugar en la Escuela Nacional de Policía de Ávila, la administración del Sacramento de la Confirmación por Monseñor D. Juan del Río Martín, Arzobispo Castrense de España, a los treinta y tres alumnos, Policías y tres hijos de profesores del Centro que fueron preparándose a lo largo de los meses.
El pasado domingo 9 de junio a las 12:30 horas se celebró la Santa Misa en Honor y Gloria a la Santísima Virgen en la Capilla de Nuestra Señora de los Desamparados de la Real Parroquia Castrense Diocesana del Santo Ángel Custodio, Altar Mayor primitivo de nuestra Sede Canónica.
Conscientes de la difícil situación que viven muchas familias de la feligresía, nuestra Parroquia potenció durante los pasados días 2 al 7 de junio, dentro de la Octava del Corpus y también dentro del Triduo Eucarístico que celebramos, la recogida de alimentos para los más necesitados, con una Campaña llamada “Gesto Solidario”. En los días previos a las celebraciones se solicitó a los fieles y feligreses, que llevaran alimentos para ser recogidos y depositados en el mismo altar como ofrenda al Santísimo Sacramento y gesto de solidaridad hacia los más desfavorecidos.
















