Hoy día 3 de febrero, la Diócesis de Cartagena ha organizado una Jornada de Formación Permanente para sacerdotes, que esta centrada en la figura de San Juan de Ávila, con motivo de su próximo nombramiento como Doctor de la Iglesia. El Arzobispo Castrense, gran conocedor de la figura y obra del Maestro Ávila, será el encargado de impartir dos conferencias. Estas, han tenido lugar en el Aula Magna del Instituto Teológico de San Fulgencio, de la ciudad de Murcia.
La primera conferencia, que comenzó a las once de la mañana se titulaba: “Las grandes líneas eclesiológicas en la reforma del Maestro Ávila”. En ella trazó, en primer lugar, que era la Iglesia para el nuevo Doctor, siendo ante todo el Misterio del Amor de Dios a los hombres. El proyecto de reforma avilista parte de su Cristología del Verbo Encarnado, que se prolonga en la historia a través de la comunidad de bautizados. Sin olvidar que el alma, de esta “compañía” de este “pueblo” de esta “cristiandad”, es la Caridad. Monseñor del Río recalcó que todo aquello que oscurezca el amor a Dios y a los hermanos debe ser transformado y reconvertido, comenzando por uno mismo.
Después de un breve descanso comenzó la segunda conferencia con el título: “La paternidad espiritual del sacerdote en tiempos turbulentos, según San Juan de Ávila”. Partiendo de que el ministerio sacerdotal tiene como misión “ganar almas para Cristo” y “engendrar hijos espirituales para Dios”. El sacerdote se tiene que acercar a la grey como un padre, una madre y un esposo. Siendo el pueblo no para su provecho, sino que sus ganancias son para Dios. Para ello se necesita testimonio coherente y santidad porque, como dice San Juan de Ávila, “el que ha sido llamado a tan gran oficio pide perfección”.
Por la tarde, aprovechando la venida del Arzobispo Castrense, la Diócesis de Cartagena, esta noche, ha organizado, en el mismo lugar, una conferencia para los seglares sobre la figura de San Juan de Ávila.















