Su Alteza Real el Príncipe de Asturias presidió ayer la entrega de Reales Despachos 2010 de nuevos oficiales, a un total de 61 nuevos tenientes y alféreces del Ejercito del Aire que finalizaron sus estudios en la Academia General del Aire (AGA) de San Javier (Murcia).
De entre los oficiales que recibieron sus despachos, 55 eran hombres y seis mujeres. Así, del total, 38 recibieron su despacho de tenientes y pertenecen a la LXI Promoción del Cuerpo General de la Escala Superior de Oficiales.
El acto, que dio comienzo pasadas las 11.30 horas con la llegada de S.A.R, se desarrolló en el patio de armas de la Academia General del Aire de San Javier, donde ya se encontraba formado el batallón de alumnos, así como autoridades y un millar de familiares y amigos de los alumnos de la Academia.
Entre las autoridades que asistieron al acto se encontraban la ministra de Defensa, Carme Chacón; el presidente de la Comunidad Autónoma, Ramón Luis Valcárcel; el presidente de la Asamblea Regional, Francisco Celdrán; y el delegado del Gobierno, Rafael González Tovar; así como el jefe de Estado Mayor de Defensa, José Julio Rodríguez, entre otros.
Tras pasar revista al escuadrón de alumnos, el Príncipe saludó a las autoridades civiles y militares asistentes y, posteriormente, el Arzobispo Castrense de España, Don Juan del Río Martín, celebró un acto de acción de gracias.
Inmediatamente después, tuvo lugar el relevo de abanderados, tras el cual don Felipe entregó los Reales Despachos a los tenientes y alféreces número 1 de los diferentes cuerpos y escalas, e impuso las correspondientes condecoraciones; mientras que los demás alumnos recibieron sus despachos de manos del resto de las autoridades militares y civiles presentes.
Seguidamente, el coronel-director de la Academia General del Aire, Juan Antonio Ortega, pronunció una alocución.
Tras sonar el himno del Ejército del Aire, el Príncipe, quien también fue alumno de esta Academia al ingresar en la XLI Promoción durante el curso 1987/88 recibiendo el despacho de teniente el 10 de julio de 1989, dio la orden de romper filas a los nuevos oficiales, quienes lanzaron al aire sus gorras para celebrar su graduación.
DESFILE AÉREO Y MILITAR
Su Alteza Real presenció posteriormente un desfile aéreo, compuesto por una avioneta U-9 'Dornier', una formación de aviones E-25 'Tamiz', y siete cazas C-101 de la Patrulla Águila, que sobrevolaron la avenida principal de la Academia General del Aire, y que concluyó con un desfile del escuadrón de alumnos.
Asimismo, en la misma avenida tuvo lugar un homenaje a los que perdieron su vida por España, depositándose una corona de laurel ante el monumento a los caídos y, a continuación, la banda de la Academia General del Aire interpretó 'La muerte no es el final' y el 'Toque de Oración', se dispararon las tradicionales salvas de ordenanza.






