Conferencias Cuaresmales
Santa Iglesia Catedral Castrense.
Madrid 9 de marzo de 2011
Lectio Divina (Jn 4,1-45)
Esquema
Este relato que vamos a proclamar es de los más extenso y bellos del evangelio. El cuarto evangelista presenta el siguiente desarrollo: introducción (crecen los adeptos a Jesús). 1º. Conversación con la samaritana (temas que toca: “el agua viva”, el reconocimiento de Dios Padre, y la revelación de Jesús como Mesías) 2º. El diálogo con los discípulos. 3º. Escena final donde se reconoce a Jesús como el Enviado del Padre, como el Mesías esperado.
Frente al eclipse de Dios en nuestra sociedad, lo esencial del cristianismo es la primacía de Dios sobre todas las cosas y desde Él
Condiciones previas: humildad y sinceridad.
PASOS
1º. Lectio: se trata de leer con el corazón el pasaje anunciado.
2º. Meditatio: ver los valores que hay en el texto.
3º. Oratio: Diálogo amoroso a partir de las palabras y gestos de Jesús.
4º. Contemplatio: clavar la mirada en Dios.
FRUTOS
1º. Consolación.
2º. Discernimiento.
3º. Trasformación de la vida.
4º. Impulso a la acción apostólica, al testimonio.
1º. Hacer la lectura pausada.
2º. Meditación:
El lugar de la escena es muy significativo: Samaria. Región pobre en todos los aspectos y además enemistada con los judíos. Jesús comienza a ganar fama y adeptos, y decide marcha de Judea a Galilea que es su patria chica. El relato se sitúa a mitad del camino. En un escenario no muy ortodoxo ni religioso ni político ni culturalmente. Digamos que está entre “el patio de los gentiles” y el espacio de aquello que han dejado la oficialidad de la religión pero aún sienten la llamada religiosa.
-El pasaje alude a un lugar emblemático: el pozo de Jacob. Padre del pueblo de Israel. La hora es significativa: las doce de la mañana donde hace calor. (v 6.)
-Se inicia el diálogo cuando no hay nadie, los discípulos se han ido. Jesús, considerado un rabino, que no era muy correcto que hablara con las mujeres: “dame de beber”. (v. 7).
-La samaritana es inteligente y observadora y se da cuenta de que aquel es judío, por lo tanto un enemigo de los samaritanos. En medio de ese conflicto aparece el texto clave: “Si conocieras del don de Dios y quién es el que te dice dame de beber”. (v. 10).
-Con el sentido práctico que caracteriza a la mujer, le hace varios interrogantes a Jesús acerca de que no tiene cubo para sacer el agua y a ver si él cree que es más que Jacob. (v. 11-12).
-Jesús da su catequesis a la mujer sobre el agua que colma la sed de eternidad, pero no lo hace dando un discurso filosófico, sino partiendo de la realidad del agua que colma la sed que tiene cualquier ser humano, para presentarse él mismo como la “fuente de una nueva agua”. (v. 13-14)
-La samaritana, demostrando una gran intuición, le contesta interesadamente: “Pues dame de esa agua para no venir aquí”. (v. 15).
-¡Ah, pero la mujer se ve sorprendida por Jesús que pasa de la realidad del pozo y del agua, a la situación existencial del corazón de su interlocutora: “anda llama a tu marido…no tengo marido…has tenido cinco….” (v 16-18).
-Comienza la samaritana a descubrir que aquel judío no es igual que otro. Intuye algo misterioso y plantea el problema de raíz del enfrentamiento judío-samaritano: “nuestros padres dieron culto en este monte…” pero llega un tiempo nuevo donde ya no serán los lugares, sino el lugar de adoración, de encuentro con Dios será el corazón humano: “en espíritu y verdad” (vv. 19-23).
- ¿Cómo es ese Dios? Es invocado como Padre y merece nuestra adoración porque conoce todo (v. 24). Pero ese Dios se revelará en el Mesías, el Cristo, el Ungido. Ante eso Jesús responde que Él es el Mesías esperado por los patriarcas y anunciado por los profetas (v. 26).
- Ante esa confesión la mujer deja “el cántaro”, es decir el agua material y se lanza a predicar que el agua eterna viene del Mesías, que es aquel “que le ha dicho todo lo que ella ha hecho” (v. 29).
- Ahora comienza un diálogo con los discípulos, los cuales está tan asombrados que no llegan a entender las enigmáticas palabras sobre el “alimento de Jesús que es hacer la voluntad del Padre” (v. 34-38).
- La conversión de la samaritana comienza a producir los primeros frutos de conversión (v. 39), pero la presencia de Jesús en el pueblo produce más seguidores: “ya no creemos por lo que tú nos dice, nosotros mismo lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo”(v. 42).
- Termina el relato con Jesús en su “patria chica” Galilea donde pronuncia aquella sentencia llena de sentido común: “un profeta no es estimado en su propia patria”, (v. 44). Con ello alude al rechazo que recibirá de los suyos.
3º. ORATIO.
Busquemos ahora los distintos personajes, las palabras y gestos de Jesús. Digamos que tenemos unos actores principales: el Señor y la samaritana, pero también es importante los secundarios porque reflejan actitudes frente a los hechos: apóstoles y los samaritanos del pueblo de Sicar.
-¿Cómo aparece Jesús? El Maestro está cansado del camino con ello revela la humanidad nuestra, que es deficiente, que necesita reparar las fuerzas para seguir con las actividades. Esto nos dice: en cualquier situación que nos encontremos, sea de júbilo o pena, cansados o animosos: Dios siempre inicia el diálogo con nosotros.
- Miremos la mansedumbre y bondad que refleja las palabras de Jesús. ¡Qué distintas a nuestras conversaciones cargadas de ironía o agresividad hacia el otro que tan distinto a mí! Pidamos que el Señor nos dé en esta cuaresma la gracia de ser bondadoso y misericordioso con los demás.
- ¿Conocemos el don de Dios? Si nos preguntaran ¿quién es Dios? ¿Qué diríamos? ¿En qué se nota que creemos en Dios? Es el momento para que desde nuestro corazón salga una oración espontánea a Dios por habernos regalado el don de la fe.
- En la escena Jesús aparece principalmente como un Maestro de sabiduría, pero también como “la fonte que mana, aunque es de noche” (s. Juan de
- La samaritana va entrado poco a poco en el Misterio de aquel judío que se le ha hecho el encontradizo en el brocal del pozo de Jacob. En ningún momento se siente condenada por su interlocutor. Es más, el calor de la comprensión frente a sus pecados hace brotar el ella esa confesión de fe: “¿No será este el Mesías? (v. 29). El verdadero testimonio cristiano nace cuando se ha experimentado la conversión. ¿Estamos dispuestos en esta cuaresma a transformar nuestra vida interior?
- Los discípulos están en lo suyo “comprando comida” (v. 8). Representan a los hombres de hoy muy ocupados en “en lo que hay que comer y vestir” o en aquellos otras personas que le resultan extraña la fe en Dios (v. 27). ¿Nosotros dónde nos situamos? ¿Somos cómo los discípulos que estamos todo el día alrededor del misterio sin dejarnos sorprender cómo lo hizo la samaritana?
- Los habitantes de Sicar son pronto a creer en Jesús ante el testimonio de una mujer (no precisamente ejemplar) que habla de alguien que le ha descubierto lo que había en su corazón. Por ello quieren retener a Jesús con ellos. Al oírlo, verlo y tocarlo confesaron: “que Él es de verdad el Salvador del mundo” (v 42). ¿No tendríamos qué pedirle al Señor qué en esta tarde de miércoles de cenizas nos diera la fuerza para retenerle siempre en nuestro corazón?
4º. Contemplatio.
Finalizamos contemplando las maravillas que el Señor ha hecho en cada uno de nosotros y pidiéndole a Dios, con palabras de san Ireneo, que seamos un suave barro para que Él nos vaya moldeando a imagen de su Hijo en este “Camino hacia
Sí, pues, eres tú hechura de Dios,
Deja obrar a la mano del artista que hace todas las cosas a su debido tiempo.
Ofrécele tu corazón, suave y moldeable, y conserva la figura que ha dado el artista.
Que tu barro sea húmedo,
Que no se endurezca y pierda la huella de sus dedos.
(San Ireneo)




















