Madrid 12 de agosto de 2011
Queridos hermanos y hermanas:
1. ¡Salve, Señor de los ejércitos, Dios de bondad y misericordia! Con estas palabras del salmista, saludamos a la bendita imagen del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Ánimas, a todos los hermanos de la Congregación de Mena, a su Hermano Mayor y Junta de Gobierno, a todos sus devotos y fieles venidos de la diócesis hermana de Málaga, donde cada Semana Santa, cuando recorre sus calles en procesión, la fe cristiana y la tradición castrense se funden en un abrazo para proclamar con la valentía de aquel centurión romano que estaba en el Calvario a los pies del Cristo crucificado: “verdaderamente este es el Hijo de Dios”.
2. Este Arzobispado Castrense os acoge con gozo en esta Catedral de las Fuerzas Armadas Españolas. ¡Venís a vuestra casa! En primer lugar, porque sois hijos de la Iglesia Católica que habéis respondido con generosidad y sacrificios a la llamada para participar en el Vía Crucis que presidirá SS. Benedicto XVI en esta Jornada Mundial de la Juventud en Madrid ¡Cuántas emociones y lágrimas ha supuesto esta primera salida del Cristo de Mena fuera de su marco malagueño! ¡Pero veréis cómo ha merecido la pena! Porque vuestro Cristo expuesto y custodiado por los Caballeros Legionarios será un signo bendito que interrogará a muchos, abrirá numerosos corazones a Dios y hará que los jóvenes de diversas naciones que visiten esta Catedral sean iluminados por la luz de la Verdad.
3. Hay también otra razón de por qué os encontráis aquí: vuestra histórica vinculación castrense os da carta de feligresía para que estéis en este templo donde se sirve espiritualmente a los militares españoles ¿Qué otro lugar más apropiado que éste os podría acoger en Madrid? Además, representáis en el JMJ-2011, a este Arzobispado y a la diócesis hermana de Málaga donde tenéis vuestra sede.
4. Miremos brevemente vuestra historia y nos daremos cuenta en seguida de que la Congregación de Mena es todo un reguero de gracia y piedad popular. Su origen se debe a la fusión en 1915, de la Antigua Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad fundada a mediados del siglo XVI, con la Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Ánimas creada en 1862. El trascurso de estos años ha estado marcado por la gran prueba que supuso la persecución religiosa que en los años treinta se desató en España, cuando muchos congregantes fueron perseguidos y asesinados. Además sufristeis la pérdida de la talla original de Pedro de Mena, de la capilla y de los enseres procesionales. Sin embargo, la fe de los hermanos en el Cristo de la Buena Muerte y su Madre Santísima de la Soledad los fortaleció en sus convicciones religiosas y emprendieron un camino de reconstrucción de la Congregación en las décadas posteriores.
5. La Legión es una pieza clave en vuestra Hermandad. Sucedió que 1928, con motivo de una visita de los mandos del recién creado Tercio de Extranjeros procedentes de la guerra de África, se inició un acercamiento de aquellos militares con los directivos de Mena, provocando una petición para que el Cristo de la Buena Muerte fuese protector de La Legión.
Esta solicitud fue tan bien recibida en el seno de la cofradía y de su junta de gobierno que desde entonces las tropas comienzan su participación en la procesión. Nadie entiende el Cristo de la Buena Muerte sin La Legión; ni a los legionarios sin la presencia de su Sagrado Protector en la noche del Jueves Santo en Málaga, mientras entonan con devoción ‘El Novio de la Muerte’. De ahí, que en toda España sea reconocido como ‘El Cristo de los legionarios’.
6. En octubre de 1993, el Cristo de la Buena Muerte es trasladado a la zona portuaria de la ciudad de Málaga para el acto de desembarco de la Agrupación Táctica Canarias, procedente de la misión internacional de Bosnia-Herzegovina. En la recepción, que estuvo presidida por Su Majestad El Rey Juan Carlos I, le rindieron honores los integrantes del contingente español, en su mayoría caballeros legionarios. En el año 2000, mi antecesor el cardenal arzobispo emérito castrense de España, monseñor José Manuel Estepa Llaurens, aprobó el decreto de nombramiento de Protector Oficial de La Legión española al Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Ánimas. De esta manera se oficializaba la tradicional vinculación con el Arzobispado Castrense.
7. Ahora, esta Catedral se convierte en vuestra capilla en este evento histórico que es la JMJ de Madrid. Compartiréis este templo con celebraciones de diversos grupos de militares católicos venidos de muchos países con motivo de este encuentro de la juventud. También, contaremos con el gran privilegio de tener entre nosotros las reliquias de San Juan de Ávila, que pronto será declarado Doctor de la Iglesia, cuya vida y magisterio estuvo centrado en el Dios crucificado y abandonado. Qué mejor forma de recibiros que ofreceros, para hacer la primera oración en esta Catedral ante vuestro Cristo de Mena, estas palabras del Apóstol de Andalucía sobre Jesús crucificado:
“No solamente la cruz, más la mesma figura que en ella tienes, nos llama dulcemente a amor; la cabeza tiene inclinada, para oírnos y darnos besos de paz, con la cual convidas a los culpados, siendo tú el ofendido; los brazos tendidos, para abrazarnos; las manos agujereadas, para darnos tus bienes; el costado abierto, para recibirnos en tus entrañas; los pies enclavados, para esperarnos y para nunca poder apartarte de nosotros. De manera que mirándote, Señor, todo me convida a amor: el madero, la figura, el misterio, las heridas de tu cuerpo; y, sobre todo, el amor interior me da voces que te ame y que nunca te olvide de mi corazón” (OC. III; 970-971).
Ahora, solo cabe el silencio y la oración.
† Juan del Río Martín,
Arzobispo Castrense de España




















