Durante este mes de mayo, mes de María, se ha celebrado en la Parroquia Catrense Nuestra Señora de Loreto de Alcalá de Henares. Los niños que durante tres años han estado en la parroquia recibiendo la formación catequética vivieron este momento con sus familiares y amigos. La parroquia se vistió de alegria para vivir este momento importante para las vidas de estos pequeños. Los niños acompañaron al pater Juan Carlos Pinto en la procesión desde el salón parroquial hasta el templo, en la celebración los niños y padres de familia participaron activamente de la celebración eucaristica, con las lecturas, preces y acción de gracias.
El parte axhortó a los padres de los niños que la Primera Comunión es un paso importante en el proceso de la iniciación cristiana de vuestros pequeños. Todo empezó el día de su bautismo, semilla de vida nueva llamada a crecer. Porque el amor siempre se adelanta, el amor de Dios, lo mismo que vuestro amor, se adelantó llamándolos a la vida. A medida que el niño va creciendo en conciencia y en la responsabilidad el Amor pide ser correspondido. Por eso es imprescindible un proceso catequético que, adaptado a la edad y condiciones del niño, vaya permitiéndole responder al Amor con amor.
Hacia los nueve años, momento en que la psicología señala la hora de la madurez infantil en un desarrollo normal, la Primera Comunión marca también un momento fuerte de la iniciación cristiana. La coherencia con el sacramento que se celebra, demanda que el niño aprenda, a su nivel, a contar con Jesús, a ir teniendo un comportamiento cristiano dentro del pequeño mundo de sus relaciones y acciones.
Nada de lo anterior será posible si los padres no apoyáis la labor de los catequistas. La Primera Comunión de vuestros hijos tendría que ser una oportunidad para la revitalización cristiana de los padres. Más aún, si queremos que la labor catequética no quede malograda, los padres tendríais que ser los continuadores de la catequesis parroquial en vuestras casas.