Subraya la llamada a la conversión, alentando a los fieles a aprovechar este tiempo para acercarse más a Dios, mediante la oración, el ayuno y la caridad.
Hace énfasis en la importancia de la reconciliación con Dios y con los demás, invitándonos a vivir la Cuaresma como una oportunidad para renovar nuestra vida y poder celebrar con alegría la Pascua.