Con motivo del XXV Aniversario de la Academia Básica del Aire y en el año del Jubileo del Centenario de las apariciones de la Virgen a los tres pastorcillos de Fátima, un grupo de alumnos, profesores y amigos cercanos a la Academia han peregrinado al Santuario de Fátima del 21 al 24 de abril, dando gracias a Dios por tantos años de formación de los Suboficiales del Ejército del Aire.
Han sido unos días de oración y convivencia, de encuentro con el Señor que nos ha regalado momentos muy especiales. Días intensos llenos de alegría.
En el ejercicio del Vía Crucis, los alumnos participaron especialmente rezando las estaciones y pidiendo en cada una de ellas por las intenciones que llevaban. Más tarde, y después de la Visita a la Casa-Museo de los Pastorcillos, tuvimos la oportunidad de conocer a una prima carnal de Sor Lucía, una de las videntes de Fátima, que con 97 años nos recibió en su casa y nos relató alguna de sus vivencias, animándonos a rezar y a ofrecernos en reparación por las ofensas a Dios y a su Santísima Madre. Por la tarde hubo tiempo de visitar las basílicas de Fátima donde están enterrados los beatos Francisco y Jacinta Marto, y Sor Lucía. Hubo tiempo para las confesiones y la oración. Antes de la Santa Misa ofrecimos un Cirio de acción de Gracias y petición por la Academia Básica del Aire. Luego, celebramos la Santa Misa en la Capelinha de las apariciones en castellano donde se nombró públicamente a nuestra Academia. Ya por la noche participamos emotivamente del Gran Rosario de Velas.
Al día siguiente visitamos Lisboa. Comenzamos celebrando la Santa Misa en castellano en la Capilla del Sagrario de la Catedral Patriarcal. Durante el resto del día disfrutamos de una visita guiada en la que pudimos incluso presenciar el cambio de guardia de la Armada de Portugal en el famoso Barrio de Belem, visitamos el Monasterio de los Jerónimos, la Torre de Belem… El día acabó con una visita a los miradores de Lisboa en los que disfrutamos de un atardecer magnífico.
El día de regreso celebramos la Eucaristía en el Carmelo de Coimbra, donde murió la hermana Lucía en 2005, siendo acogidos extraordinariamente por la comunidad contemplativa. Después visitamos la Universidad y las dos catedrales, disfrutando del ambiente universitario de esta famosa capital cultural, callejeando entre las subidas y bajadas del barrio pintoresco del mercado.
Un viaje único, una experiencia inolvidable donde la piedad y la devoción, el buen ambiente y la cordialidad reinó entre los peregrinos con naturalidad.