free joomla extensions

        

 900px Escudo de España mazonado.svg    et    armada    escudo ejercito del aire    EscudoGuardiaCivil.svg    National Police Corps of Spain Badge.svg

El pasado 6 de noviembre, en la Iglesia Catedral de las Fuerzas Armadas, se dio el pistoletazo de salida a las actividades de jóvenes del Arzobispado Castrense en torno a nuestro Arzobispo.

Como viene siendo habitual, las academias de las Fuerzas Armadas en Madrid forman el grueso de la juventud castrense a la hora de participar en las convocatorias de la Delegación de Juventud. Unos ciento cincuenta voluntarios, alumnos y alumnas de las Academias Central de la Defensa, de Oficiales de la Guardia Civil y del Colegio de Guardias Jóvenes de la Guardia Civil, pudieron compartir la Eucaristía con Mons. Aznárez, nuestro Arzobispo, asistido por el Sr. Vicario General, los seminaristas castrenses y los Delegados de Juventud.

La Asociación Reinos de España en colaboración con la Secretaria General de Política de Defensa del Ministerio de Defensa ha realizado un documental de Pedro Calderón de la Barca, quien fue soldado, escritor, cortesano… y, al final, sacerdote. 

San Francisco de Asís.

San Juan María Vianney (Cura de Ars)

Luigi Giussani, El sentido religioso

 El 31 de octubre de 2025 el Arzobispo Castrense de España el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Aznárez Cobo, realizó la visita pastoral a la Base Coronel Mate, Colmenar Viejo. 

IMG 20251006 WA0000El próximo jueves, 6 de noviembre, organizado por la Delegación de Juventud del Arzobispado, se celebrará en la Catedral Castrense, un Encuentro en la Fe con el Arzobispo Castrense de España, Don Juan Antonio Aznárez.

El acto comenzará a las 19:30 horas con la celebración de la Eucaristía y a continuación tendrá lugar un Coloquio abierto a todos los participantes, en el que Monseñor Aznárez, charlará con los jóvenes.

El Arzobispo Castrense de España, Monseñor Juan Antonio Aznárez, presidió esta mañana, en la Iglesia Catedral de las Fuerzas Armadas, la Misa funeral en memoria de los 10 capellanes fallecidos durante el último año.

Queridos hermanos y hermanas, ¡feliz domingo!

La resurrección de entre los muertos de Jesús, el Crucificado, ilumina en estos primeros días de noviembre el destino de cada uno de nosotros. Nos lo dijo Él mismo: «La voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda nada de lo que él me dio, sino que lo resucite en el último día» (Jn 6,39). Por lo tanto, el núcleo de la preocupación de Dios está claro: que nadie se pierda para siempre, que cada uno tenga su lugar y resplandezca en su unicidad.

Es el misterio que celebramos ayer, en la Solemnidad de todos los santos: una comunión de las diferencias que, por así decirlo, extiende la vida de Dios a todos los hijos e hijas que desearon formar parte de ella. Este es el deseo inscrito en el corazón de cada ser humano, que suplica reconocimiento, atención y alegría. Como escribió el Papa Benedicto XVI, la expresión “vida eterna” trata de dar un nombre a esta espera irreprimible: no es un continuo sucederse de días sin fin, sino el sumergirse en el océano infinito del amor, en el que el tiempo, el antes y el después ya no existen más. Una plenitud de vida y de felicidad: es esto lo que esperamos y aguardamos de nuestro estar con Cristo (cf. Carta enc. Spe salvi, 12).

De este modo, la Conmemoración de todos los fieles difuntos nos acerca más al misterio. La preocupación de Dios por no perder a nadie, en efecto, la conocemos desde dentro cada vez que la muerte parece hacernos perder para siempre una voz, un rostro, un mundo entero. De hecho, cada persona es un mundo entero. Por eso, el día de hoy es una jornada que desafía la memoria humana, tan maravillosa y tan frágil. Sin la memoria de Jesús ―de su vida, muerte y resurrección― el inmenso tesoro que es cada vida se expone al olvido. En la memoria viva de Jesús, en cambio, incluso quien nadie recuerda o quien hasta la historia parece haber borrado, aparece en su infinita dignidad. Jesús, la piedra que los constructores ha rechazado, es ahora la piedra angular (cf. Hch 4,11). Este es el anuncio pascual. Por esta razón, los cristianos recuerdan desde siempre a los difuntos en cada Eucaristía, y hasta la fecha piden que sus seres queridos sean mencionados en la plegaria eucarística. Desde aquel anuncio surge la esperanza de que nadie se perderá.

Que la visita al cementerio, en la que el silencio interrumpe la agitación del activismo, sea para todos nosotros una invitación a la memoria y a la espera. «Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro» profesamos en el Credo. Conmemoramos, por tanto, el futuro. No estamos encerrados en el pasado, en las lágrimas de la nostalgia; tampoco estamos confinados en el presente, como en un sepulcro. Que la voz familiar de Jesús nos alcance, y alcance a todos, porque es la única que viene del futuro. Nos llama por nuestro nombre, nos prepara un lugar, nos libera del sentimiento de impotencia con el que corremos el riesgo de renunciar a la vida. Que María, mujer del sábado santo, nos enseñe a seguir esperando.

____________________________________

Palabras después del Angelus

Queridos hermanos y hermanas:

con gran dolor sigo las trágicas noticias que llegan de Sudán, particularmente de la ciudad de El Fasher, en el martirizado Darfur del norte. La violencia indiscriminada contra mujeres y niños, los ataques contra civiles indefensos y los graves obstáculos a la acción humanitaria están causando un sufrimiento inaceptable a una población extenuada tras largos meses de conflicto. Recemos para que el Señor acoja a los difuntos, sostenga a los que sufren y toque los corazones de los responsables. Reitero mi sincero llamamiento a las partes implicadas para que decreten un alto el fuego y abran con urgencia corredores humanitarios. En fin, invito a la comunidad internacional a que intervenga con decisión y generosidad, ofreciendo asistencia y apoyando a quienes trabajan incansablemente para proporcionar asistencia humanitaria.

Recemos también por Tanzania, donde, después de las recientes elecciones políticas, se han producido enfrentamientos que han causado numerosas víctimas. Insto a todos a evitar toda forma de violencia y seguir el camino del diálogo.

Los saludo a todos; a los romanos, a los peregrinos provenientes de Italia y de diversas partes del mundo y, en particular, a los representantes del grupo PeaceMed, procedentes de diferentes Países Mediterráneos; al colegio “São Tomás” de Lisboa; a las hermanas Operarias de Brescia, con la compañía teatral “Uno di noi”; a los fieles de Manerbio; a los profesores del Instituto “Aurora” de Cernusco sul Naviglio y a los jóvenes de Rivarolo.

Esta tarde, en el cementerio del Verano, celebraré la Eucaristía en sufragio por todos los difuntos. Espiritualmente, visitaré las tumbas de mis seres queridos; también oraré por los difuntos que nadie recuerda. No olvidemos que nuestro Padre celestial nos conoce y nos ama a cada uno de nosotros y no se olvida de nadie.

A todos, feliz domingo en memoria cristiana de nuestros difuntos.

[Multimedia]

Queridos hermanos y hermanas:

Deseo saludar a todos los que han participado en esta solemne celebración, particularmente a los cardenales, a los obispos y a las distinguidas autoridades.

Estoy muy contento de recibir a la Delegación oficial de la Iglesia de Inglaterra, liderada por Su Gracia Stephen Cottrell, Arzobispo de York. Después del histórico encuentro de oración con Su Majestad el Rey Carlos III, que ha tenido lugar hace unos días en la capilla Sixtina, la presencia de su delegación refleja el gozo que juntos compartimos por la proclamación de san John Henry Newman como doctor de la Iglesia. Que él acompañe desde el cielo el camino de todos los cristianos hacia la plena unidad.

Extiendo mi saludo a todos los peregrinos presentes, especialmente a los jóvenes que han dado vida a la “Carrera de los santos”, promovida por las Misiones Don Bosco, que une el deporte y la solidaridad con los niños más desfavorecidos.

Hermanas y hermanos, el misterio de la comunión de los santos, que hoy respiramos “a pleno pulmón”, nos recuerda cuál es el destino final de la humanidad: una gran fiesta en la que celebramos el amor de Dios, presente en todo y en todos, reconociendo y admirando la belleza multiforme de los rostros, todos diferentes y al mismo tiempo semejantes al rostro de Cristo. Mientras anticipamos esta realidad futura, sentimos aún más fuerte y doloroso el contraste con los dramas que la familia humana está sufriendo a causa de las injusticias y de las guerras. Y sentimos todavía más imperioso el deber de ser constructores de fraternidad. Encomendemos nuestra oración y nuestro compromiso a la intercesión de la Virgen María y de todos los santos.

[Multimedia]

Página 37 de 288

Más Noticias

Amigos Fuertes de Dios

  • El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz

    Madre Teresa de Calcuta.

EncabezadoWeb Espanâol3

Matrimonio es +

img ForeverMatch

Roma

cropped-Logo_White_Background.jpg

Año Jubilar Perpetuo Socorro

Imagen Virgen

Cartelito Fatima

WYD SEOUL 2027

Captura

 CALENDARIO PASTORAL

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29

Medalla Cuerpo de Sanidad

BanerLateralSanidad

LECTURAS DE MISA.jpg

Acceso

Bienvenidos

Noticias del Papa León XIV

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
  • 15
  • 16
  • 17
  • 18
  • 19
  • 20
  • 21
  • 22
  • 23
  • 24
  • 25
  • 26
  • 27
  • 28
  • 29
  • 30
  • 31
  • 32
  • 33
  • 34
  • 35
  • 36
  • 37
  • 38
  • 39
  • 40
  • 41
  • 42
  • 43
  • 44
  • 45
  • 46
  • 47
  • 48
  • 49
  • 50
  • 51
  • 52
  • 53
  • 54
  • 55
  • 56
  • 57
  • 58
  • 59
  • 60
  • 61
  • 62
  • 63
  • 64
  • 65
  • 66
  • 67
  • 68
  • 69
  • 70
  • 71
  • 72
  • 73
  • 74
  • 75
  • 76
  • 77
  • 78
  • 79
  • 80
  • 81
  • 82
Volver
facebook_page_plugin