free joomla extensions

        

 900px Escudo de España mazonado.svg    et    armada    escudo ejercito del aire    EscudoGuardiaCivil.svg    National Police Corps of Spain Badge.svg

Visita al Orfanato de Riga

La primera visita que hicimos desde este contingente al orfanato de Riga, durante el día de Reyes, quedó grabada en el corazón de todos los que tuvimos la suerte de vivirla.

Apoyados y ayudados, como siempre, por las plataformas de Cáritas Castrense, en colaboración con el equipo de Cáritas en Riga, voluntarios del contingente español, esta vez tanto de la base de Adazi como de la de Lielvarde, compartimos una jornada llena de ilusión, sonrisas y momentos que difícilmente se podrán olvidar. 

Visita Papa Madrid 2026

 Slider papa 2026 copia

 La Diócesis Castrense de España se suma a la Archidiócesis de Madrid para participar en la
visita del Santo Padre en junio de 2026.

 

Ente los días 6 y 12 de junio de 2026, el Santo Padre León XIV realizará una visita pastoral a España.

Concretamente, para su visita a Madrid hemos preparado una concentración de peregrinos castrenses.

Desde la Delegación de Juventud te ofrecemos un formulario de inscripción para que podamos estar juntos en torno al sucesor de Pedro.

Con tus datos haremos una inscripción conjunta de todo el grupo castrense.

Os iremos informado conforme pasen los días acerca de los detalles y pormenores.

Debes darte prisa, rellena el formulario para inscribirnos como grupo antes del 29 de abril. ¡Vamooos!

 

 


Puedes apuntarte en el siguiente enlace

Apuntarme


¿Quieres aprenderte el Himno Oficial? Pulsa en el siguiete enlace 

Himno Oficial

Queridos hermanos y hermanas:

Unámonos ahora en oración a María Regina Coeli, Reina del Cielo, para compartir con ella, nuestra Madre y compañera de camino, la alegría de la Resurrección.

Con este canto gozoso no queremos borrar ni sofocar el grito de los que sufren, sino más bien abrazarlo y unirlo a nuestra voz, en una nueva armonía, para que incluso en el dolor permanezca viva la luz de la fe, y con ella la esperanza en un mundo mejor.

Lamento profundamente el reciente intensificarse de los ataques contra Ucrania, que siguen afectando también a los civiles. Expreso mi cercanía a quienes sufren y aseguro mi oración por todo el pueblo ucraniano. Renuevo el llamamiento para que callen las armas y se siga el camino del diálogo.

En cambio, es motivo de esperanza la tregua anunciada en Líbano, que representa un brote de alivio para el pueblo libanés y para el Levante. Aliento a quienes están trabajando por una solución diplomática a continuar los diálogos de paz, para hacer permanente el cese de las hostilidades en todo el Medio Oriente.

Cristo ha vencido a la muerte, y es con esta certeza que todos nosotros, unidos a Él y en Él como un solo cuerpo, hoy y cada día nos comprometemos a hacer crecer a nuestro alrededor los frutos de la Pascua, que son el amor, la verdadera justicia y la paz, más allá de todo obstáculo y dificultad.

Que la Madre de Jesús, Madre del Corazón, nos ayude a sentir siempre cercana, viva y fuerte la presencia de su Hijo resucitado.

[Multimedia]

Confirmaciones en Cáceres

En medio de la semana de Pascua, hemos tenido la visita del Vicario Episcopal del Ejército de Tierra D. Miguel Ángel García Artega para ungir con el óleo de la confirmación a más de un centenar de alumnos pertenecientes al segundo ciclo de 2025, que se están formando como futuros soldados en este Centro de Formación N.º 1 de Cáceres.

Desde el despliegue de Letonia queríamos también dejar un breve resumen de lo que ha supuesto para nosotros celebrar esta Semana Santa tan lejos de casa. Y es que, con los trabajos de cada día, se complica un poco poder sacar algo de tiempo para contar, como conviene, este tipo de experiencias, pues esta vez nos lo cuentan directamente dos de los muchachos implicados en la celebración de los actos: el artillero Gonzalo Catalinas Sánchez y el Sgto. Enrique Yuste Pacheco.

En un ambiente de recogimiento, alegría y profunda vivencia de fe, más de una veintena de jóvenes recibieron el pasado lunes, el sacramento de la Confirmación en la Academia Básica del Aire y del Espacio, acompañados por sus familiares, amigos y compañeros, que quisieron hacerse presentes en este momento tan significativo de su vida cristiana. La celebración se convirtió en una ocasión especialmente emotiva, vivida con intensidad tanto por los confirmandos como por todos los asistentes, en un clima de cercanía, comunión y esperanza.

21/4/2026 - Martes de la 3ª semana de Pascua, feria.

1ª lectura: Señor Jesús, recibe mi espíritu.

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 7, 51-8, 1a.

En aquellos días, dijo Esteban al pueblo y a los ancianos y escribas:

«¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! vosotros siempre resistís al Espíritu Santo, lo
mismo que vuestros padres. ¿Hubo un profeta que vuestros padres no persiguieran? Ellos mataron a
los que anunciaban la venida del Justo, y ahora vosotros lo habéis traicionado y asesinado; recibisteis
la Ley por mediación de ángeles, y no la habéis observado». Oyendo sus palabras se recomían en sus
corazones y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijando la mirada en el
cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo:

«Veo los cielos abiertos y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios».

Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él,
lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejaron sus capas a los pies
de un joven llamado Saulo y se pusieron a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación:

«Señor Jesús, recibe mi espíritu»

Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito:

«Señor, no les tengas en cuenta este pecado.» Y, con estas palabras, murió.

Saulo aprobaba su ejecución.

Salmo: Sal 30. 3cd-4. 6 y 7b y 8a. 17 y 21 ab.

R. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.

Sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame. R.

A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás;
yo confío en el Señor.
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría. R.

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
En el asilo de tu presencia los escondes
de las conjuras humanas. R.

Aleluya Jn 6, 35ab

R. Aleluya, aleluya, aleluya.

Yo soy el pan de vida - dice el Señor -;
el que viene a mí no tendrá hambre. R.

Evangelio: No fue Moisés, sino que es mi Padre el que da el verdadero
pan del cielo.

Lectura del santo Evangelio según san Juan 6, 30-35.

En aquel tiempo, en gentío dijo a Jesús:

«¿Y qué signo haces tú, para que veamos y creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres
comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Pan del cielo les dio a comer”».

Jesús les replicó:

«En verdad, en verdad os digo: no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el
que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al
mundo».

Entonces le dijeron:

«Señor, danos siempre de este pan».

Jesús les contestó:

«Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca
tendrá sed».

20/4/2026 - Lunes de la 3ª semana de Pascua, feria.

1ª lectura: No lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba.

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 6, 8-15.

En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio
del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia
y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con
que hablaba.

Entonces indujeron a unos que asegurasen:

- «Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios».

Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, y viniendo de improviso, lo agarraron y lo
condujeron al Sanedrin, presentando testigos falsos que decían:

- «Este individuo no para de hablar contra el Lugar Santo y la Ley, pues le hemos oído decir que
ese Jesús el Nazareno destruirá este lugar y cambiará las tradiciones que nos dio Moisés».

Todos los que estaban sentados en el Sanedrin fijaron su mirada en él y su rostro les pareció el de
un ángel.

Salmo: Sal 118, 23-24. 26-27. 29-30.

R. Dichoso el que camina en la voluntad del Señor.

Aunque los nobles se sienten a murmurar de mí,
tu siervo medita tus decretos;
tus preceptos son mi delicia,
tus enseñanzas son mis consejeros. R.

Te expliqué mi camino, y me escuchaste:
enséñame tus mandamientos;
instrúyeme en el camino de tus mandatos,
y meditaré tus maravillas. R.

Apártame del camino falso,
y dame la gracia de tu ley;
escogí el camino verdadero,
deseé tus mandamientos. R.

Aleluya Mt 4, 4b

R. Aleluya, aleluya, aleluya.

No solo de pan vive el hombre,
sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. R.

Evangelio: Trabajad no por el alimento que perece, sino por el que perdura para
la vida eterna.

Lectura del santo Evangelio según san Juan 6, 22-29.

Después de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre
el mar.

Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido
más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se
habían marchado solos.

Entretanto, unas barcas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan después
que el Señor había dado gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se
embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron:

«Maestro, ¿cuándo has venido aquí?».

Jesús les contestó:

«En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan
hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida
eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios». Ellos le preguntaron:
«Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?».

Respondió Jesús:

- «La obra de Dios es ésta: que creáis en el que él ha enviado».

19/4/2026 - Domingo de la 3ª semana de Pascua.

1ª lectura: No era posible que la muerte lo retuviera bajo su dominio.

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14. 22-33.

El día de Pentecostés, Pedro, poniéndose en pie junto a los Once, levantó su voz y con
toda solemnidad declaró:

«Judíos y vecinos todos de Jerusalén, enteraos bien y escuchad atentamente mis palabras.

A Jesús el Nazareno, varón acreditado por Dios ante vosotros con los milagros, prodigios y
signos que Dios realizó por medio de él, como vosotros mismos sabéis, a este, entregado conforme
el plan que Dios tenía establecido y previsto, lo matasteis, clavándolo a una cruz por manos de
hombres inicuos. Pero Dios lo resucitó, librándolo de los dolores de la muerte, por cuanto no era
posible que esta lo retuviera bajo su dominio, pues David dice, refiriéndose a él: “Veía siempre
al Señor delante de mí, pues está a mi derecha para que no vacile. Por eso se me alegró el
corazón, exultó mi lengua, y hasta mi carne descansará esperanzada. Porque no me abandonarás
en el lugar de los muertos, ni dejarás que tu Santo experimente corrupción. Me has enseñado
senderos de vida, me saciarás de gozo con tu rostro”.

Hermanos, permitidme hablaros con franqueza: el patriarca David murió y lo enterraron, y su sepulcro
está entre nosotros hasta el día de hoy. Pero como era profeta y sabía que Dios “le había jurado con
juramento sentar en su trono a un descendiente suyo”, previéndolo, habló de la resurrección del Mesías
cuando dijo que “no lo abandonará en el lugar de los muertos” y que “su carne no experimentará
corrupción”. A este Jesús lo resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.

Exaltado, pues, por la diestra de Dios y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo,
lo ha derramado. Esto es lo que estáis viendo y oyendo».

Salmo: Sal 15, 1-2 y 5. 7-8. 9-10. 11.

R. Señor, me enseñarás el sendero de la vida.

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios».
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano. R.

Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R.

Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa esperanzada.
Porque no me abandonarás en la región de los muertos,
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. R.

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R.

2ª lectura: Fuisteis liberados con una sangre preciosa, como la de un el cordero
sin mancha, Cristo.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 1, 17 - 21.

Queridos hermanos:

Puesto que podéis llamar Padre al que juzga imparcialmente según las obras, de cada uno, comportaos
con temor durante el tiempo de vuestra peregrinación, pues ya sabéis que fuisteis liberados de vuestra
conducta inútil, heredada de vuestros padres, pero no con salgo corruptible con oro o plata, sino con
una sangre preciosa, como la de un cordero sin defecto y sin mancha, Cristo, previsto ya antes de la
creación del mundo y manifestado en los últimos tiempos por vosotros, que, por medio de él, creéis en
Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio gloria, de manera que vuestra fe y vuestra esperanza
estén puestas en Dios.

Aleluya Cf. Lc 24, 32

R. Aleluya, aleluya, aleluya.

Señor Jesús, explícanos las Escrituras;
haz que arda nuestro corazón mientras nos hablas. R.

Evangelio: Lo reconocieron al partir el pan.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 24, 13-35.

Aquel mismo día (el primero de la semana), dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una
aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén nos sesenta estadios; iban conversando entre ellos de todo
lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a
caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.

Él les dijo:

«¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?».

Ellos se detuvieron con aire entristecido. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió:

«¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que no sabes lo que ha pasado allí estos días?».

Él les dijo:

«¿Qué?».

Ellos le contestaron:

«Lo de Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo
el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte,
y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos
en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han
sobresaltado: pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo,
vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos
de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él
no lo vieron». Entonces él les dijo:

«¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías
padeciera esto y entrara así en su gloria?».

Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en
todas las Escrituras.

Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron,
diciendo:

«Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída».

Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición,
lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de
su vista.

Y se dijeron el uno al otro:

«¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?».
Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los
Once con sus compañeros, que estaban diciendo:

«Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón»

Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido
al partir el pan.

1ª lectura: Eligieron a siete hombres llenos de Espíritu Santo.

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 6, 1-7.

En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los
de lengua hebrea, porque en el servicio diario no se atendía a sus viudas.

Los Doce convocando a la asamblea de los discípulos, dijeron:

- «No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos del servicio de las mesas.

Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de
sabiduría, y los encargaremos de esta tarea: nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de
la palabra». La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de
Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía, Se los
presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando.

La palabra de Dios iba creciendo, y en Jerusalén se multiplicaba el número de discípulos; incluso
muchos sacerdotes aceptaban la fe.

Salmo: Sal 32, 1-2. 4-5. 18-19.

R. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.

Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R.

La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R.

Los ojos del Señor están puestos en quien los teme,
en los que esperan su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R.
Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
Ha resucitado Cristo, que creó todas las cosas,
y se ha compadecido del género humano. R.

Evangelio: Vieron a Jesús caminando sobre el lago.

Lectura del santo Evangelio según san Juan 6, 16-21.

Al oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al mar, embarcaron y empezaron la travesía hacia
Cafarnaún. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y
el lago se iba encrespando.

Habían remado unos veinticinco o treinta estadios, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la
barca, caminando sobre el mar, y se asustaron.

Pero él les dijo:

«Soy yo, no temáis».

Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida, en el sitio a donde iban.

Página 18 de 288

Más Noticias

Amigos Fuertes de Dios

  • El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz

    Madre Teresa de Calcuta.

EncabezadoWeb Espanâol3

Matrimonio es +

img ForeverMatch

Roma

cropped-Logo_White_Background.jpg

Año Jubilar Perpetuo Socorro

Imagen Virgen

Cartelito Fatima

WYD SEOUL 2027

Captura

 CALENDARIO PASTORAL

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29

Medalla Cuerpo de Sanidad

BanerLateralSanidad

LECTURAS DE MISA.jpg

Acceso

Bienvenidos

Noticias del Papa León XIV

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
  • 15
  • 16
  • 17
  • 18
  • 19
  • 20
  • 21
  • 22
  • 23
  • 24
  • 25
  • 26
  • 27
  • 28
  • 29
  • 30
  • 31
  • 32
  • 33
  • 34
  • 35
  • 36
  • 37
  • 38
  • 39
  • 40
  • 41
  • 42
  • 43
  • 44
  • 45
  • 46
  • 47
  • 48
  • 49
  • 50
  • 51
  • 52
  • 53
  • 54
  • 55
  • 56
  • 57
  • 58
  • 59
  • 60
  • 61
  • 62
  • 63
  • 64
  • 65
  • 66
  • 67
  • 68
  • 69
  • 70
  • 71
  • 72
  • 73
  • 74
  • 75
  • 76
  • 77
  • 78
  • 79
  • 80
  • 81
  • 82
Volver
facebook_page_plugin