En la Homilía Monseñor del Rio hizo un recorrido sobre el significado de esta Noche Santa, haciendo hincapie en la alegría de la resurrección, en la alegría de un corazón que confía en el gran viviente que ha conocido la muerte. La última palabra de la historia ya no es la muerte y esto produce en nosotros una alegría imperecedera. No hay que tener miedo a la muerte.
Al finalizar la vigilia Don Juan, dio las gracias a todos los que ha participado en este triduo pascual, especialmente Vicario General y Rector de la Catedral D. Carlos Jesús Montes y al Secretario General y Rector del Seminario D. Serafín Martínez. Tambien tuvo palabras de agradecimiento para la Congregación de los Alabarderos y fieles en general por la ayuda prestada. Igualmente dio las gracias al organista, Omar, y al Coro por su colaboración en la parte musical de la celebración.

