A estos valientes, como el Sr. Vicario se refirió a ellos, les recordó que son testigos del Amor de Cristo y que deben ser soldados comprometidos.
Cada uno de ellos, por sus motivos y viviendo su más o menos fe, han acogido al Espíritu Santo en su corazón para que crezca la semilla que todos llevan dentro.
Enhorabuena a los confirmandos y gracias al Páter Ángel por la labor que realiza.

