La ceremonia se inició con la procesión por la iglesia hacia el altar, precedida por el portador del libro de los Evangelios, seguido de los tres ordenandos, a continuación, los presbíteros concelebrantes y, finalmente el Arzobispo con sus asistentes.
Al iniciarse el rito de la ordenación sacerdotal, tras la presentación de los candidatos, el Arzobispo preguntó, como señala el ritual, al rector del Seminario: “¿Sabes si son dignos?” Al que ha respondido: “Según el parecer de quienes los presentan, después de preguntar al pueblo cristiano, doy testimonio de que han sido considerados”. Y por último el Arzobispo señaló: “Con el auxilio de Dios y de Jesucristo, nuestro Salvador, elegimos a estos hermanos para el Orden de los presbíteros” y todos contestaron: Demos gracias a Dios.
En su homilía Monseñor Aznárez señaló que el Amor de Cristo es la raíz y el cimiento de la vocación al sacerdocio y que como sacerdotes están llamados a administrar la salvación de Cristo por los sacramentos.
Y también les recordó que la vocación es para vivirla para Cristo y no para nosotros mismos.
A continuación, los tres ordenandos hicieron las promesas ante el Arzobispo y la ceremonia prosiguió con el rezo de las plegarias con los ordenandos postrados en tierra. Seguidamente, tuvo lugar el acto de imposición de manos y la Plegaria de Ordenación. Después de la imposición de manos del Arzobispo, todos los presbíteros asistentes impusieron igualmente en silencio las manos sobre cada uno de los ordenandos.
Seguidamente, se les impuso la estola al estilo presbiteral y se les vistió con la casulla. Posteriormente el Arzobispo ungió con el sagrado crisma las palmas de las manos y finalizó con la entrega del pan y el vino a los nuevos sacerdotes.
LOS NUEVOS PRESBÍTEROS
Iván Brito Robles, nació en Barcelona en 1988; ha servido en el Ejército del Aire y tras unos años de servicio activo, se incorporó al Seminario castrense “Juan Pablo II”. Es Bachiller en Teología por la Facultad de Teología de San Dámaso de Madrid.
Gonzalo Prados de Haro, es natural de Granada donde nació en el año 1998. Tras su incorporación al Seminario castrense “Juan Pablo II”, realizó sus estudios eclesiásticos en la Facultad de Teología de San Dámaso, donde obtuvo el Bachiller en Teología.
Javier García Martínez, nació en Madrid el año 1994. Es Graduado en Medicina por la Universidad CEU San Pablo, posteriormente se incorporó al Seminario castrense “Juan Pablo II” y cursó estudios eclesiásticos también en la Facultad de Teología de San Dámaso de Madrid, donde consiguió el título de Bachiller en Teología.
Los tres nuevos sacerdotes, ejercerán su ministerio sacerdotal al servicio de las Fuerzas Armadas, Guardia Civil, y Cuerpo Nacional de Policía, tanto en territorio nacional como en misiones internacionales.

