Fue la tarde de ese día la que puso el punto y seguido en su vida cristiana que ellos personalmente reafirmaron, aquella fe que sus padres supieron entregarle como un importante legado.
Coincidiendo con la fiesta de los santos Ángeles Custodios el Vicario, en sus palabras a los confirmados, les hizo reconocer el otro ejército, el celestial, y del que cada uno de nosotros tiene un guardián que, a nuestro lado, nos ayuda en la vida y en la fe que muchas veces no es fácil. Es por eso que la presencia del Espíritu Santo supone junto a nuestro ángel de la guarda ayudas necesarias.
Destacar también un pequeño grupo de ellos que han solicitado los sacramentos de la Iniciación Cristiana, que han estado asistiendo también a la formación y que continuarán en sus unidades de destino.
Con vista ya a finalizar su período de formación militar en el CEFOT Nª1 y la mirada puesta en sus nuevos destinos llevan ya en su corazón el fuego del Espíritu Santo para que les ayude en su vida y vocación militar.

