Muchos han perdido familiares, vehículos, negocios, vivienda, enseres, pertenencias, recuerdos… pero no la esperanza. Cientos de voluntarios de toda España, en grupos grandes o pequeños, se presentan para ayudar con lo que pueden. Nos unimos a ellos junto a policías, sanitarios, militares, un auténtico ejército que no hace sino patente la buena fe, bondad y generosidad del ser humano luchando de sol a sol para eliminar escombros, basura, fango y sobre todo el derrotismo.

