La procesión, encabezada por los participantes portando las velas encendidas, recorrió la última planta del centro, mientras se entonaban himnos y se rezaba por la paz y el bienestar de la comunidad. Las candelas, símbolo de luz y esperanza, iluminaron el camino hacia la celebración central, en la que se celebró la misa en honor a la Virgen de la Candelaria.
Al finalizar la misa, los colegiales se llevaron la candela como recuerdo de la celebración y signo visible de la luz del Señor.
El CMU Barberán y Collar, como parte de su compromiso con la formación integral de sus estudiantes, fomenta la vivencia de tradiciones castrenses que enriquecen la experiencia universitaria. En esta ocasión, la festividad de la Candelaria se convirtió en un espacio para la reflexión, la unidad y la fe.

