La misa, presidida por el capellán del centro, D. javier, tuvo un profundo enfoque en los tres pilares de la Cuaresma: la oración, la limosna y el ayuno. Durante la homilía, se invitó a los presentes a reflexionar sobre cómo estas prácticas espirituales nos ayudan a fortalecer nuestra relación con Dios y a comprometernos con los demás.
Durante la misa, los asistentes recibieron la ceniza en la frente, símbolo de penitencia y humildad, y el acto concluyó con una oración por la paz y el bienestar de la comunidad del CMU Barberán y Collar y de todas las personas que se encuentran en situaciones de necesidad.

