Unas jornadas intensas, las cuales sirven para preparar el alma y disponer el corazón hacia Cristo el Señor, con el cual comenzamos a caminar por el desierto, para prepararnos interior y exteriormente a su Pasión, Muerte y Resurrección.
Que esta Santa Cuaresma nos haga discípulos fieles del Señor, y testigos suyos en medio de nuestros cuarteles y zonas de operaciones.

