En la Misa el Páter nos habló muy claro de la importancia de la Virgen María en nuestra vida cristiana como la mejor intercesora y sobre la cantidad de peticiones que podemos hacerle a nuestra Madre del Cielo.
Una peculiaridad de esta Virgen Peregrina es que lleva consigo una reliquia de San Juan Pablo II, por eso se nos hizo hincapié en la frase tan emblemática de este Santo “No tengáis miedo”, ni a ser Cristianos ni a profesar nuestra fe con el ejemplo y el servicio a los demás, buscando la Paz, la concordia, el Amor y la Verdad.
A continuación se marchó la Virgen hacia el Monasterio de las Dominicas de Córdoba.
Agradecer al Apostolado de Fátima de Córdoba su gran labor de acercamiento al pueblo de Dios y por acordarse en sus oraciones de esta Gran familia de la Brigada X.
Gracias por visitarnos Madre

