Nuestro Capellán hizo hincapié en la figura de la Virgen, como hija, esposa y madre. La escucha y la acogida. Junto a él, en el “altar” (improvisado) estuvo una representación del Seminario Castrense y el Grupo de música.
Seguidamente, y con la llegada del resto de alumnos, en el Patio de Armas continuamos con los actos previstos para Honrar a nuestra Patrona y a los compañeros que nos legaron lo que somos.

