A instancia del Párroco castrense de Baleares, D. Manuel Redondo Moreno,ofrecimos una Eucaristía, pidiendo por su gozo eterno. Oramos con intensidad y cariño, para que el Dios de las misericordias y Padre de todo consuelo, sea bálsamo para su esposa, su pequeño hijo y el resto de la familia y compañeros. Acompañamos al Ejército del Aire, en estos momentos duros, de pena y dolor, por el compañero que se marcha, hacia su Patria definitiva, encomendándolo, en su último vuelo, a Nuestra Madre de Loreto, con la hermosa Salve aviadora: Salve, Madre, Salve, Reina del Cielo, de la hermosura una estrella, de la pureza el fulgor; fuente del más puro amor, nuestra esperanza está en ella, Salve, Madre, Salve, Reina del Cielo. Si nuestras alas se quiebran, al final de nuestro vuelo, antes de llegar al suelo, tus brazos con amor se abran. Salve, Madre, Salve, Reina del Cielo.
Que Élla, Señora voladora y Madre de la casa, de Nazaret, le haya conducido al hogar acogedor y caliente, de nuestro Padre Dios.
Durante el último fin de semana, también lo hemos tenido presente, en nuestras oraciones.
Pater Manuel

