Son ya 7 meses de misión y se hace cuesta arriba y vimos en el Páter una oportunidad también para poder hablar y compartir las inquietudes humanas y espirituales que habían ido surgiendo con el paso de los meses. Fue una estancia corta, apenas 6 días, pero muy intensa e ilusionante.
Las celebraciones fueron muy emotivas e incluso nuestros vecinos y hermanos en la fe Italianos compartieron con nosotros las distintas celebraciones y especialmente la tradicional Misa del Gallo. En la Homilía el Pater nos habló de la importancia de estos días y la causa fundamental que no es otra que el nacimiento del Niño Dios en Belén. También recibimos la felicitación del Sr. Arzobispo Castrense.
El Coro también nos animó en la Liturgia con mucha alegría e ilusión con los cantos y villancicos que ensayaron muy bien.
Gracias Páter por estos días y ya nos volvemos a casa en breve, preparamos todo para la venida de la segunda rotación que es la Brigada de Córdoba, que el Señor los cuide y los guarde sobretodo en estas tierras tan frías pero con una misión apasionante.

