La ceremonia, presidida por el Arzobispo, Juan del Río Martín, ha estado concelebrada por los vicarios y por diversos sacerdotes, tanto del arzobispado castrense como de otras diócesis. También han acudido familiares y amigos del ordenando.
La celebración transcurrió con solemnidad aunque sin perder su sencillez. En su homilía el Arzobispo recordó a Jorge lo que significa ser sacerdote como Heraldo del evangelio, Pastor y Maestro, más aún en esta diócesis nuestra donde las personas que la forman poseen unas características la hacen unica. La labor de un capellán, aunque pueda llamar la atención, es la de acompañar a los primeros servidores de España, especialmente cuando salen en misión internacional. Un acontecimiento como este es una alegría para el ordenando y para toda la Iglesia que recibe de Dios otro sacerdote que le haga presente en el mundo.
Escucha la Homila de la Ordenación Presbiteral de Jorge Amado Menendez
Algunos momentos en la Catedral

