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Santa Cecilia Musical Virginidad y Martirio

Según el Martyrologium Hieronymianum, santa Cecilia (en latín: Caecilia), fue una noble romana, perteneciente a la familia senatorial de los Metelos. Naciendo en fecha indeterminada del siglo II y en una capital del Imperio; convertida al cristianismo desde su infancia y martirizada por su fe. Con festividad señalada el 22 de noviembre, fecha de su muerte, según una tradición, en Catania, hacia el año 177, reinando Marco Aurelio y Cómodo.

 

santa cecilia5En el mismo martirologio se la menciona el día 16 de septiembre, con una nota topográfica: “En la vía Apia, de la ciudad de Roma, nació y murió santa Cecilia virgen”. Pudiendo ser esta fecha el día del entierro de la Mártir. La festividad que se menciona el 22 de noviembre, conmemorada por la Iglesia Romana, desde el siglo IV, hasta nuestros días, fue preservada en el templo dedicado a Ella, en el barrio romano del Trastévere. Remontándose, seguramente, su origen  a esta iglesia; que en el año 499, se menciona en la firma del Concilio de Roma.- Las primeras guías medievales de los sepulcros de los mártires romanos, señalan su tumba en la vía Apia, al lado de la cripta de los Obispos de Roma del siglo III. En las catacumbas de san Calixto, en un nicho vacío de una de las paredes, que había contenido un sarcófago. Entre los frescos posteriores que adornan el sepulcro, aparece, dos veces, la figura de una mujer con ricos ropajes, así como, el papa Urbano I, que había tenido estrecha amistad con la Mártir, según las actas de santa Cecilia.

Un relato, que la Enciclopedia Católica, señala que tan solo es un romance, pero sí, con históricos fundamentos; nos cuenta, como sus padres la dieron en matrimonio a Valeriano, joven noble pagano, al que la Santa,  declaró su entrega en virginidad a Dios,  queriendo así,  seguir el ejemplo de la Bienaventurada siempre Virgen María,  a la que profesaba sublime devoción;  y que un ángel, celosamente, guardaba su cuerpo. Al pedirle el esposo, ver al ángel, Cecilia lo envió a la tercera piedra miliaria, donde encontró al papa Urbano I. Allí el Pontífice, bautizó a Valeriano y a su hermano Tiburcio. Viviendo los tres en la misma casa y en completa pureza. Siendo condenados por el prefecto Turcio Almaquio, que mandó al funcionario Máximo para ejecutar la sentencia, que al convertirse, también, al cristianismo, sufrió el martirio, junto a los dos hermanos. Enterrados los tres en una tumba cristiana, por Cecilia, condenada a morir ahogada en el baño de su propia casa, pero al sobrevivir dicha pena, fue sumergida en un recipiente de agua hirviendo, de lo cual también sobrevivió, siendo entonces decapitada por el mismo prefecto, que la dejó agonizando, sin poder separar la cabeza del tronco; mientras la virgen, bañada en su propia sangre, repartía limosnas a los pobres, hasta morir a los tres días.

En 1596, canonizada por el papa Gregorio XIII, le dio el titulo de Patrona Oficial de la Música por haber demostrado una atracción irresistible hacia los acordes melodiosos de los instrumentos. llegando la efectividad de ese nombramiento hasta la actualidad, después de cinco siglos. Su espíritu sensible y apasionado por este arte, convirtió su nombre en símbolo de la música. Persistiendo a los tiempos, la figura de Cecilia se mantiene venerada , tanto por la Iglesia Ortodoxa, como por la Católica que incluye su nombre en la Oración y en la Secreta, de la misa de su liturgia. Mientras toda la Humanidad mantiene ese patronazgo, adoptando, en muchos países, incluso no cristianos, el día de su festividad, como el “Día de la Música”. En su honor, un importante movimiento renovador de la música sacra católica, de finales del siglo XIX, recibió el nombre de “Cecilianismo”.

Según el venezolano profesor de historia de la música, Jesús Ignacio Pérez-Perazzo, defiende, lo que a su juicio, son los dos argumentos más plausibles para ello: en primer lugar, el hecho más probable para que se la relacione con la música, es que desde muy joven, y de acuerdo con las costumbres y tradiciones de las familias nobles romanas, Cecilia debió iniciarse y tocar algún instrumento musical, fácilmente la lira, la citara o un tipo de arpa de las utilizadas por las damas de la sociedad romana. Y a esto le añade que en las citadas “Actas del Martirio” está escrito; “Mientras estaba, el agua de su condena, al rojo vivo, Cecilia cantaba estrofas musicales alabando al Señor.

Estos argumentos para su patronazgo, ocasionan que en su iconografía, aparezca acompañada de un órgano o laúd, arpa o lira, partituras y rosas; como atributos de inspiración musical. Apareciendo con ellos, en el cuadro de Tiepolo (entre 1750 y 1760); en el cuadro del pintor boloñés Francesco Francia, que plasmó su enterramiento (en un cuadro entre 1504 y 1506); en otro, anónimo, del siglo XVII, que la representa con un coro de ángeles, o el de la Weiss Galery, de Ambrosius Benson (entre 1495 y 1550).

Además de su patronazgo musical y de compartir con santa Lucía de Siracusa el de los problemas de invidentes; está considerada patrona de Los Poetas, así como de las ciudades de Albi (Francia) donde en su catedral de Sainte Cécile, figura una estatua yacente de la Titular; de las ciudades de Omaha (Estados Unidos) y de Mar del Plata (Argentina). Siéndolo en España de las poblaciones de Alfafara (Comunidad Valenciana) y de Villalán de Campos (Comunidad de Castilla y León).

La música militar, ineludiblemente parte de la música universal, y parte muy importante de la misma, no podía quedar fuera de este patronazgo. Celebrando el día de santa Cecilia, sacando notas de sus instrumentos, en conciertos y pasacalles castrenses, que llenaran de musicales marchas e himnos, todos los rincones del indivisible territorio nacional. Los tambores y cornetas, los trombones y clarinetes, los oboes y sus antepasados más directos: las chirimias; se harán arengas patrióticas bajo las batutas que dirigen LAS UNIDADES DE MUSICAS MILITARES Y BANDAS de nuestras Fuerzas Armadas.

Notas juncales, a la manera española, que alegrarán la “piel de toro” de nuestro histórico mapa, en ese día que la festividad religiosa de Santa Cecilia, virgen y mártir de la Iglesia Católica, que la nombró Patrona de la Musicalidad, originó que todo el Mundo lo tenga, como el “Día de la Música”. 

José Manuel León Gómez.
Sevilla.

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